Dichoso el que teme al Señor y cumple su voluntad, él gozará el fruto de su trabajo, tendrá prosperidad y alegría. Aleluya.
Oremos:
Llenen la tierra y sométanla
Lectura del libro del Génesis
En el principio creó Dios al cielo y la tierra. Y dijo Dios:
Del salmo 89
Dales, Señor, prosperidad a nuestras obras.
Desde antes que surgieran las montañas y la tierra y el mundo apareciesen, existes tú, Dios mío, desde siempre y por siempre.
Tú haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen. Mil años para ti son como un día que ya pasó, como una breve noche.
Haznos captar lo breve de la vida y seremos sensatos. ¿Hasta cuando, Señor, vas a tener compasión de tus siervos? ¿Hasta cuándo?
Llénanos de tu amor por la mañana y júbilo será la vida toda. Haz, Señor, que tus siervos y sus hijos, puedan mirar tus obras y tu gloria.
Aleluya, aleluya.
¿No es éste el hijo del carpintero?
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban:
Oración sobe las Ofrendas
Dios de toda bondad, acepta los dones que te presentamos en esta conmemoración de san José, obrero, y haz que esta Eucaristía sea para nosotros fuente de vida cristiana y salvación eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Misión de san José Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la conmemoración de san José, el hombre justo
que diste por esposo a la Virgen Madre de Dios; el fiel y prudente servidor a quien constituiste jefe de tu familia para que, haciendo las veces de padre, cuidara a tu Hijo unigénito, concebido por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, nuestro Señor.
Por él,
los ángeles y los arcángeles, y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
Todo lo que hagan de palabra o de obra, háganlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre. Aleluya.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Dios nuestro, creador del universo, que has querido que el hombre colabore con su trabajo al perfeccionamiento de tu obra y al bien de sus hermanos; por intercesión de san José y a ejemplo suyo, concédenos comprender y realizar la misión que nos has encomendado, a cada uno.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
1, 26-31; 2, 1-3
"Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que se arrastra sobre la tierra".
Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen suya lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo:
"Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la tierra".
Y dijo Dios:
"He aquí que les entrego todas las plantas de semilla que hay sobre la faz de la tierra, y todos los árboles que producen fruto y semilla, para que les sirvan de alimento. Y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos los seres que respiran, también les doy por alimento las verdes plantas".
Y así fue. Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno. Fue la tarde y la mañana del sexto día.
Así quedaron concluidos el cielo y la tierra con todos sus ornamentos, y terminada su obra, descansó Dios el séptimo día de todo cuanto había hecho. Dios bendijo el séptimo día y lo consagró, porque ese día cesó de trabajar en la creación del universo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Dales, Señor, prosperidad a nuestras obras.
Dales, Señor, prosperidad a nuestras obras.
Dales, Señor, prosperidad a nuestras obras.
Dales, Señor, prosperidad a nuestras obras.Aclamación antes del Evangelio
Bendito sea el Señor día tras día, que nos lleve en sus alas y nos salve.
Aleluya.Evangelio
13, 54-58
"¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero? ¿ No se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?"
Y se negaban a creer en él. Entonces, Jesús les dijo:
"Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa".
Y no hizo muchos milagros allí por la incredulidad de ellos.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Prefacio
Antífona de la Comunión